Beneficios del YOGA
El Yoga aporta mejoras considerables en todos los estados de la persona: en el físico, el mental y el espiritual. Sus principales beneficios se resumen en:
- Flexibilidad general
- el alumno notará un gradual aflojamiento en su rigidez muscular, y eventualmente, algunas posturas que parecían imposibles dejarán de serlo. La desaparición de dolores y tensiones será notable.
- Fuerza
- los músculos fuertes nos protegen de dolencias como la artritis y el dolor de espalda, y ayudan a prevenir caídas. La fortaleza se equilibra con la flexibilidad, mientras que en el gimnasio generalmente se consigue fuerza a expensas de la flexibilidad.
- Alineamiento
- Cuando la cabeza está bien equilibrada sobre una espalda elongada, los músculos del cuello y la espalda necesitan mucho menos esfuerzo para sostenerla. Una mala postura de la cabeza puede ocasionar fatiga, lesiones y dolencias en cuello, espalda y otros músculos y articulaciones.
- Mejora de la circulación
- La práctica de asanas hace que la sangre fluya. El Yoga transporta más oxígeno a las células, las cuales funcionan con mejores resultados. También mejoran los niveles de hemoglobina y células rojas, que transportan el oxígeno a los tejidos.
- Corazón a punto
- Las asanas y los ejercicios respiratorios pueden aumentar la mejora de las condiciones cardiovasculares. La práctica del Yoga baja los latidos del corazón en reposo, aumenta su fortaleza e incrementa su potencial de suministro de oxígeno durante el ejercicio. Además, mejora la presión arterial.
- Menos estrés
- la práctica del Yoga desciende el nivel de cortisol (hormona del estrés). También mejora los estados depresivos, produciendo un aumento significativo del nivel de serotonina.
- Cuestión de peso
- moverse más y comer menos. Este es el adagio de cualquier persona que sigue una dieta. El Yoga puede ayudar en ambos frentes. Una práctica regular te pone en movimiento y te ayuda a quemar calorías. El Yoga también te puede inspirar a volverte más consciente de tus hábitos alimenticios.
- Músculos sin tensión
- nuestros hábitos inconscientes ocasionan tensión crónica, fatiga muscular, sensibilidad dolorosa en muñecas, brazos, hombros, cuello y cara, lo que incrementar el estrés y empeorar el estado de ánimo. Al practicar Yoga, comienzas a darte cuenta de dónde tienes las tensiones. En muchos casos podemos liberarnos de la tensión simplemente haciéndonos conscientes de que existe.
- Restauración y descanso
- el Yoga puede ayudar a mitigar el ajetreo histérico de la vida moderna y mejorar los ritmos del sueño.
- Capacidad respiratoria
- el Yoga mejora la función respiratoria, incluyendo el volumen máximo de aliento y la eficiencia en la espiración
- Mejora de la autoestima
- si practicas regularmente tendrás acceso a un aspecto distinto de ti mismo. Experimentarás sentimientos de gratitud, empatía y perdón, así como un sentimiento de pertenencia a algo más grande.
- Mejora en las relaciones
- el cultivo del soporte emocional de amigos, familia y comunidad ha demostrado repetidas veces que mejora la salud y la sanación. Una práctica regular de Yoga ayuda a desarrollar el sentido de la amistad, la compasión y la ecuanimidad.